La energía eléctrica producida desde el sol puede ser vendida a la red. La energía producida por mi sistema solar cubre mi demanda y lo que me sobra lo vendo a la distribuidora: genero además de ahorro, ganancias.
Pero aún mejor que vender esa energía sobrante a la red, es guardarla para mi consumo, y usarla cuando la necesito más: en la noche, en la madrugada y en la tarde. La ley permite que la energía sea "vendida" a un 50% de su valor a la distribuidora. Si produzco energía y no la almaceno, estoy perdiendo la mitad de su valor.
El almacenamiento tiene dos ventajas importantes:
- Ganar reserva de energía para horas sin sol con mayor demanda.
- Ganar independencia de la red si ocurre una caída del sistema o blackout.
Existen diversos tipos de sistemas solares residenciales:
On-grid:
- Sistema solar conectado a la red, sin respaldo de baterías.
- La red se cae, se cae el sistema.
- Es el sistema más competitivo del mercado.
- Permite venta de electricidad excedente a la red.
Off-grid:
- Sistema solar aislado de la red, con respaldo de baterías.
- Independiente de la red.
- No permite venta de electricidad excedente. Lo que no se ocupa se almacena.
Híbrido:
- Combina lo mejor de las dos opciones anteriores.
- Si la red se cae, no se cae el sistema.
- Permite venta de electricidad excedente a la red.
Recomendamos adquirir un sistema híbrido sin baterías para comenzar (que puede crecer posteriormente). Luego, en una segunda inversión, adquirir las baterías y aumentar la capacidad de ahorro.

