El crecimiento exponencial de las instalaciones solares en azoteas en Chile, impulsado por el aumento de las tarifas eléctricas desde 2024, representa enormes desafíos. Hoy en día, existe una gran falta de técnicos experimentados, diseño y planificación adecuados en muchas instalaciones residenciales, lo que resulta en sistemas de baja calidad y un rendimiento reducido.
Aunque existen varios estándares de calidad en la industria solar, los costos son el principal impulsor sobre la calidad. Las autoridades locales sí revisan las instalaciones solares, pero muchas no reciben inspección alguna. El cliente juega un papel importante al seleccionar una empresa instaladora correcta y profesional.
Las instalaciones en azoteas sufren pérdidas de energía por fallos tempranos, diseños incorrectos, selección errónea de componentes, daños durante la logística e instalación, o daños por mantenimiento deficiente.
Durante la fase de diseño, una mejor práctica es priorizar la calidad sobre los costos en la selección de componentes. Antes de la instalación, es crucial realizar evaluaciones completas del sitio, incluyendo análisis de sombras, capacidad estructural y evaluación precisa del recurso solar. Los paneles fotovoltaicos fabricados bajo estándares como IEC61215 e IEC61730 son imprescindibles.
Capacidad de la estructura del tejado: un tejado firme permitirá una estructura solar firme y duradera. Una evaluación incorrecta puede provocar cargas excesivas, causando daños al edificio o fallos en el sistema fotovoltaico.
Análisis de sombras: El sombreado es crucial en instalaciones residenciales. Un sistema mal implementado puede generar grandes pérdidas especialmente en invierno. Un análisis incorrecto puede reducir la eficiencia del sistema entre un 3 y un 5% anual.
Un seguimiento exhaustivo es esencial para garantizar el correcto funcionamiento y mantenimiento de la planta solar, optimizar el uso de la energía y maximizar el autoconsumo.
Para una instalación residencial estándar de 7,7 kWp en Chile, una mejora en el rendimiento energético de solo el 5% puede resultar en 400 kWh adicionales al año, equivalente a aproximadamente 88 USD de ahorro anual.
Nuestros proyectos fotovoltaicos en Chile tienen un ROI de 2-3 años a nivel industrial o agrícola y un ROI de 3-6 años para proyectos residenciales.
Según ACESOL, el número de instalaciones aumentó un 6,6% entre 2023 y 2024, alcanzando más de 27.200 hogares que generan su propia energía.

